Capítulo 30: La Técnica de la UCLA.

Antonio llegó al hospital tan pronto como pudo. Las llamadas de la doctora Garmendia, de su suegra y del trabajo le tenían en ascuas pero decidió ir en orden de importancia para él. Ana era lo primero y principal así que se fue directo al despacho de la doctora sin pasar por la habitación de Ana. Así se evitaba ver a Josefa primero.
Llamó a la puerta del despacho y por suerte la doctora estaba allí . Le invitó a pasar con su sonrisa habitual. Antonio se sentía feliz, dentro de la gravedad del caso de Ana, de tener a una médico tan agradable y bien preparada. Le estaba muy agradecido por todo lo que se estaba esforzando en el cuidado de Ana y del bebé.

La doctora Garmendia le hizo sentarse en la silla y le explicó que había estado hablando con un colega investigador de la Universidad de California en Los Ángeles. La conversación había sido sobre una técnica para provocar el despertar del coma. Antonio escuchó las palabras “despertar del coma” tan ilusionado que no podía parar de sonreír.
La técnica consistía en aplicar ultrasonidos en zonas concretas del área cerebral del tálamo. La clave podría estar en la estimulación de las neuronas de dicha zona que ayudaría a despertar del coma poco a poco. Lo habían probado con varios pacientes y el resultado había sido muy satisfactorio.
La doctora le explicó que le gustaría probar con Ana, que era un paciente idóneo por edad y situación, si a él le parecía bien. Antonio preguntó por los efectos negativos si no funcionaba y la doctora le aclaró todas las dudas con sumo detalle. Antonio lleno de esperanza por aquel tratamiento decidió dar su consentimiento sin pensárselo, a pesar de la insistencia de la doctora de que no era necesario tomar una decisión inmediata.
—Si va a servir para que Ana despierte quiero que lo prueben ya—, le dijo a la doctora.
Ante semejante ilusión positiva la doctora Garmendia le explicó a Antonio que pondría en marcha todo el protocolo y que en una semana podría empezar con las pruebas. Que lo único que retrasaría el comienzo del tratamiento era la necesidad de que el médico estadounidense responsable del método viniese a Madrid para ayudarla. El propio Antonio se ofreció a llamar a aquel médico para convencerlo de que viniese a España entre risas y quedaron en que le seguiría informando del proceso.
Antonio salió esperanzado por las noticias de un posible despertar de Ana. Si funcionaba podría ser el fin de aquella pesadilla que ya iba camino de los dos meses.
Con el chute de energía en el cuerpo Antonio se fue directo a ver a su mujer.
Me voy a comer a la vieja esta con patatas, pensó mientras se acercaba al pasillo donde Josefa le esperaba junto a la cama de Ana. El subidón de esperanza le llenó de fuerza para enfrentarse a su suegra con la fortaleza del que se cree invencible.
Giró a la izquierda en el pasillo y allí estaba su mayor pesadilla, agazapada junto a la puerta de la habitación, como un buitre esperando a su siguiente presa. Los ojos de Josefa brillaron al ver a Antonio y una leve sonrisa maligna se dibujó en su cara.
Se saludaron con seriedad y Antonio le dijo que fuese al grano sin molestarse en preguntar siquiera que tal estaba.
—Voy a por mi bolso y tomamos un café abajo—, le contestó Josefa.
—Espera, ya te lo saco yo, que voy a darle un beso a Ana—. Le dijo Antonio.
Entró en la habitación y besó a Ana como cada mañana mientras la miraba sonriente.
—Hoy te veo más guapa—, le susurró en voz baja.

—Luego vendré a contarte una cosa muy buena—, le dijo mientras agarraba el bolso de Josefa, como si ella pudiera escucharle.
Del interior del bolso de su suegra asomó el mango de lo que parecía un cuchillo. Antonio cambió el gesto al comprobar que lo era y que rondaba los treinta centímetros. Quedó paralizado…

16 comentarios en “Capítulo 30: La Técnica de la UCLA.

  1. Creo que ya te he leido alguna vez el algun fragmento de la gran historia que nos vas contando con todo detalle.
    Me encanta ver a Antonio totalmente ilusionado por intentar que Ana despierte del coma ya que lleva su hijo dentro.
    Y por otro lado esta ese ave de rapiña que es la “amada” suegra… como casi siempre les toca lo peor jajaja.
    Pero me quedo muerta como acabas esta perte..¿Tiene un cuchillo enorme la buitre esa?Que se le pasara por su loca cabeza…
    Saludos!

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  2. Me encanta como mezclas las escenas y mantienes el suspenso capitulo tras capitulo, la ternura y el detalle de las descripción del comienzo se acelera poco a poco y termina abruptamente con un suspenso insospechado, me ha encantado como desarrollas los capítulos y como dice tu tagline “la vida da muchas vuelta”.

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  3. ¿Perdón? Yo que estaba tan feliz con la posibilidad de que Ana tenga pronto una oportunidad y ya aparece la bicha de su “madre” para dejarme con la intriga total.. a ver qué lleva ahora la buena señora en el bolso. Te dejo, que voy a ver de qué se trata. Muaksss

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