Capítulo 29: Amanecer en Familia.

Marta se despertó aquella mañana muy acalorada. Se llevó la mano a la frente y sintió que estaba ardiendo. Se movió en la cama buscando a Deyan, que todavía dormía. Miró el reloj de la mesilla que marcaba las 7:55h. Faltaban cinco minutos para que toda la casa se pusiera en pie, y decidió abrazarse a su marido para disfrutar de esos breves minutos antes de ponerse en marcha. Los gemelos estaban callados, durmiendo todavía y ella sintió alivio después de la noche que habían pasado. El día anterior habían vuelto acatarrados de la guardería y no podían dormirse de la cantidad de mocos que tenían.
Marta pensó al momento en que seguro que la habían contagiado y por eso se sentía tan acalorada, como con fiebre.

Acarició la espalda de su marido y este se movió receptivo a la caricia. Se abrazaron y sin abrir los ojos Deyan le tocó la frente.
-Tienes fiebre cariño, le dijo él mientras le besaba con suavidad en el cuello.
Rozó su sexo contra la espalda de Marta y esta notó todo el esplendor mañanero de su marido.
-Deyan estoy destrozada y es casi la hora de levantarse. He dormido fatal. Le dijo Marta como excusándose por el roce.
Deyan mantuvo su sexo duro contra la espalda de Marta mientras la besaba de nuevo en el cuello.
-No te preocupes cariño, se ha alegrado de verte y te lo quería decir. Le dijo sonriendo. Aunque podríamos retrasar un poco el despertador, ¿no?
Justo cuando lo estaba diciendo sonó y sin que diera tiempo a que lo apagaran aparecieron los gemelos a la carrera saltando en la cama. Demasiado tarde.
Ambos los recibieron con una sonrisa y comprobando que ya estaban mejor.
La única que amaneció aquella mañana con fiebre fue Marta. Su marido le dijo que podía quedarse un rato más mientras él preparaba el desayuno de los gemelos y le hizo caso.
-Recuerda que mañana hemos quedado a comer con mis padres y Antonio. Le dijo Marta mientras salían los tres del cuarto.
-Sí, ya me acuerdo. He quedado con tu padre para ayudarle con la huerta. Le contestó Deyan.
Marta se volvió a dormir y sudó la fiebre hasta casi las diez de la mañana. Cuando despertó se encontró que Deyan se había llevado al colegio a los gemelos y tenía toda la casa para ella.
Marta pensó que aquel momento de soledad era el idóneo para hacer algo que llevaba pensando toda la semana y que la falta de tiempo y de tranquilidad le había impedido. Por fin podía hacerlo y no seguir retrasando algo que no paraba de retumbar en su cabeza a cada momento.
Se acercó a la mesilla de noche de su lado de la cama y sacó una pequeña carpeta con unos folios en su interior. Revisó los papeles que tenía dentro y desplegó un folio en blanco en la mesa del salón. Fue a buscar un poco de café con leche a la cocina y se sentó pensativa.

Parecía que  en aquel momento la fiebre le estaba dando una pequeña tregua así que se tomó un paracetamol para hacerle frente en la siguiente batalla.

La alegría de la mañana en familia se esfumó en cuanto se centró en lo que quería escribir en aquella hoja en blanco…

15 comentarios en “Capítulo 29: Amanecer en Familia.

  1. ¡Hola! Madre mía, esta historia me tiene realmente enganchada, pero creo que me falta algún capítulo por leer, así que ahora mismo me pongo a ello. Me encanta que nos dejes siempre con el suspense y con las ganas de seguir leyendo más. Un saludo.

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  2. Perdona??? Hay más gente implicada? No puedo con la vida, con el sinvivir y con nada.. Danos tregua en este 2018 que nos tienes en un sinvivir jajaja, me ha gustado mucho este capítulo la verdad, super bien escrito. Un besazo y feliz año!!

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