Capítulo 26: La Carta Anónima.

Querido Antonio:

Te escribo esta carta anónima porque no puedo revelarte mi identidad, pero tengo información muy importante que hacerte llegar. Sobre mí solo puedo decirte que soy alguien muy cercano y que te quiero ayudar. Cuando termines de leer esta carta entenderás muchas cosas.

Sé que estás pasando un mal momento con el estado de tu mujer y que los problemas afectan a tu vida laboral y familiar. Con esta información no quiero complicarte más las cosas sino ayudarte, es importante que lo tengas en cuenta.

También se que Josefa está haciéndote la vida imposible en esta última temporada.

Con esta carta quiero que descubras quien es realmente Josefa para que te protejas de ella y a tu familia también. Como has podido comprobar el carácter de esa mujer es muy diferente delante de ciertas personas y esto se debe a que ella guarda un secreto que a cualquiera volvería loco.

Cuando Josefa era joven y quiso ser madre intentó todo tipo de métodos para quedar embarazada sin éxito. Como era su máxima aspiración en la vida no dudó en acudir a la ayuda de las monjas que la habían criado para conseguir ser madre por métodos poco ortodoxos. 

Su marido siempre estuvo en contra del método que le ofrecieron aquellas monjas, pero el ansia de Josefa por conseguir ser madre estuvo por encima de cualquier otro argumento en contra.

Con ayuda de las monjas y de una gran cantidad de dinero Josefa compró un bebé, llamado Ana y que tu conoces bien, porque es tu mujer.

Siento darte esta noticia tan fuerte de esta manera, pero ahora entenderás también por qué lo hago.

Josefa y las monjas que la ayudaron se encargaron de que todo el proceso pareciese un auténtico embarazo y nadie de su familia y su entorno sospecharon que aquella niña no había salido de su vientre. Cuando llegó el momento de presentar al bebé toda la familia estaba feliz y emocionada, y Josefa se sintió por fin realizada.

El tiempo fue pasando y Ana fue creciendo, pero en el cerebro de Josefa no dejaba de resonar la voz del padre verdadero de Ana, que apareció en el momento que menos se esperaban y descubrió que su bebé no había muerto al nacer sino que se lo estaban robando unas monjas del hospital.

Josefa se transformó en un monstruo cuando el padre verdadero intentó contactar con ella a los años y descubrió donde vivían. Y luchó por su hija como si fuera la madre verdadera, sin escrúpulo alguno para quitarse de encima al molesto padre verdadero de Ana.

Tengo mucho más que contarte , pero no puede ser en esta carta, porque me extendería demasiado. Prometo que pronto te escribiré de nuevo y te mostraré pruebas de que lo que te cuento es cierto. Lo único que te pido por ahora es que te guardes para ti sólo esta información y que te mantengas lo más alejado posible de Josefa. Es por tu propia integridad física.

Un Saludo X

Antonio cerró la carta con cuidado y volvió a meterla dentro del sobre blanco rectangular que la contenía. El corazón le palpitaba tan fuerte que le parecía que le iba a estallar. Se sentó en el sofá, dejó la carta sobre la mesa y tomó un cojín abrazándolo contra su propia cara. El cojín ahogó la rabia tan fuerte del jadeo que acompañó su llanto…

2 comentarios en “Capítulo 26: La Carta Anónima.

  1. Me muero, que fuerte lo de Josefa.. entiendo que su deseo de ser madre la llevara a tales extremos pero que duro para ese padre que le robaran al bebé.. no sé, no imaginaba que esta historia tomaría estos derroteros pero cada vez se pone mejor.. muaks

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s