Capítulo 21: La Huerta de Miguel.

Miguel cogió a Pancho, como cada mañana, y lo montó en el todo terreno que se había comprado hacía tres años. Le había preparado un habitáculo en la parte trasera forrado en goma. Así cuando iban a la huerta y el perro se llenaba de barro podía montarlo sin que le pusiera el coche perdido de patas embarradas. Acababa de desayunar con Adela y le dijo que aquella mañana tenía pendiente mucha limpieza en la huerta y que no le esperara a comer. Adela estaba acostumbrada a que su marido pasara largas horas en aquel trocito de tierra, entre lechugas, calabacines y tomates. Le preparó un recipiente hermético con pochas que había preparado el día anterior, un trozo de pan y un poco de embutido. Le pidió que no volviese mucho más tarde de las cuatro que tocaba visita al hospital y no quería que se le pasara la hora de visitas, para poder acompañar a Antonio y a Ana.

Miguel le dijo que estaría antes de esa hora y le sonrió como dándole ánimos a Adela, que se ensombrecía cada vez que pronunciaba la palabra hospital. Se levantó y abrazó a Adela por la espalda dándole un beso en el cuello a modo de despedida. Ella se sintió reconfortada.

-Recuerda que mañana comemos con Antonio, Marta y familia. Le recordó Adela.

-Sí tranquila, mañana iré menos rato a la huerta. Igual vendrá Deyan a ayudarme, pero estaremos a tiempo para comer. Confirmó a su mujer.

Adela se enfadaba mucho con Miguel al principio de la jubilación porque la dejaba al punto de la mañana sola para irse a la huerta hasta bien pasada la media tarde. Ella quería hacer cosas con él, y aunque le invitaba a ir al campo, a ella no le gustaba estar allí más que cuando hacían reuniones familiares algunos domingos y se juntaba Antonio, Marta y los respectivos en torno a una buena paella. Durante algún tiempo incluso sospechó que tuviera una amante y que la huerta fuese una excusa, pero se lo quitó de la cabeza después de seguirlo en un par de ocasiones y ver que de verdad iba a la huerta. Que mal pensada soy, se decía a sí misma, con lo buen hombre que es, y yo desconfiando como una trastornada.

Al tiempo llegaron al acuerdo de que las mañanas serían para la huerta y para las cosas de casa, y las tardes harían actividades juntos: andar, recados, visitar a los hijos, etc. Eran una pareja perfectamente sincronizada. Ya no hubo más enfados por el tema campestre.

Miguel arrancó el coche y subió un poco el volumen de la radio, le gustaba mucho escuchar el canal de noticias y las tertulias políticas. De camino a la huerta le iba comentando a Pancho lo que opinaba de las noticias que contaba la radio. Abrió la puerta metálica de la huerta y entró despacio con el coche.

Bajó a Pancho sin apagar el motor y le pidió que se portara bien. Vendré a buscarte antes de las cuatro, le dijo. Pancho pareció entenderle y se fue a oler por los rincones del recinto.

Dejó la comida que le había preparado Adela en el interior de la caseta prefabricada y cerró de nuevo con gesto serio. Revisó el interior del bolso y comprobó que todo seguía en el fondo junto a otro montón de cosas relacionadas con la huerta y que había tapado con unas bolsas de plástico para que no las descubriese la astuta mirada de Adela.

Salió despacio del recinto de la huerta y cerró la puerta metálica vigilando que Pancho siguiese dentro.

Salió al cruce y giró a la derecha, en dirección contraria al camino que le hubiese llevado a casa. Aquella mañana la huerta no era su destino…

12 comentarios en “Capítulo 21: La Huerta de Miguel.

  1. Bueno Bueno…. Esto querrá decir ¿que vas a escribir él martes? O es que nos vas a dejar con las dudas ¿hasta él jueves?

    😱😱😱😱 anda va…escribe él martes…que esto se pone bueno 😂😂 muchos frentes abiertos ya ¿no?

    Un besiiitooo

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  2. Uys pues me tengo que dar un repaso a todos los capítulos porque con este veo lagunas mentales, vamos que me he perdido y Josefa sigue sin aparecer.. algo que me extraña porque me consta que me mandó recuerdos a través de ti jajaja ya te vale, mañana me pongo al día!! Muaksss

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  3. ¡Hola! Me ha dejado con la intriga este capítulo porque al principio parece que Adela y Miguel tienen una relación muy consolidada pero al final me quedé en shock al ver que Miguel se iba a otro lado después de haber llegado a la huerta. Tengo ganas de leer el siguiente capítulo.

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