Capítulo 20: Negro como el Café.

Antonio abrió el armario de la habitación de Josefa y sacó un zapato, el primero que encontró, y comparó la huella con la foto que guardaba en su móvil de las marcas que encontró en su casa. No coincidía, pero siguió sacando zapatos hasta que encontró el que estaba seguro de que allí estaba. Y lo encontró estremeciéndose al confirmar sus sospechas. Las huellas de su casa eran de Josefa. Coincidían al 100%. Su cabeza bullía entre la rabia y la sensación de miedo por sentirse vigilado sin saber por qué. Buscó una bolsa en la cocina y guardó los zapatos de Josefa y la lata de galletas con sus fotos y la nota para Ana.

Todavía no se lo podía creer. Avanzó por el pasillo en dirección a la salida cuando un pensamiento le paró en seco: La noche que le pareció verla entre dos coches, en mitad de la tormenta. Ahora estaba seguro de que era ella. ¿Había estado en su casa?. De nuevo se estremeció pensando que le hubiera estado observando mientras dormía, que estuviera en su casa escondida cuando se creía sólo en ella. Se sintió indefenso y aterrorizado por las malas intenciones de su suegra, que no acertaba a entender.

Antes de salir de casa de Josefa se fijó en un pequeño papel junto al teléfono fijo de la entrada. Se acercó con cuidado a leerlo: Aparecía el número de teléfono de Antonio y debajo muchas secuencias de números de cuatro cifras tachados. De nuevo se aceleró el pulso de Antonio y el sólo llegó a la conclusión de quien había hecho desaparecer su móvil el día del accidente de Ana. Cada vez lo veía todo más claro, y esto explicaba que su teléfono estuviera debajo del sofá de casa: Ella lo había dejado allí…

Se guardó el papel con el resto de pruebas. Tenía que enseñárselo a su hermana. Era la única que sabía lo del ataque, y la única que le creería.

Salió de casa de Josefa y caminó por la calle sin saber muy bien si volver a casa o marchar al hospital como había planeado aquella mañana. Estaba perdido en el temor de que Josefa fuese la artífice del accidente de Ana. ¿Podía ser tan mala?, ¿Se estaba volviendo loco?, ¿Podía ser verdad todo aquello?. Y lo peor de todo, ¿Dónde estaba Josefa?…

Decidió templar los nervios con un café en el primer bar que encontró mientras seguía dándole vueltas a lo que acababa de descubrir. Mientras le preparaban el pedido sacó su teléfono y marcó el número de su hermana.

Nadie respondió y le dejó un mensaje al saltar el contestador.

-Hola Marta, soy Antonio. Necesito hablar contigo en cuanto puedas. Es importante.

Agarró la taza del café negro que había pedido y se vio a si mismo en el reflejo oscuro. Estaba blanco como una pared recién encalada y al sentir el cálido líquido en sus labios se le nubló la vista.

El café salpicó por toda la barra mientras la taza se estrellaba con gran estruendo en el suelo del bar. Se partió en miles de trocitos mientras Antonio, paralizado, lo veía a cámara lenta. Se le había escurrido la taza entre los dedos sin remedio. La conclusión a la que le llevó aquél café le dejó sin fuerzas para sujetarla.

Un pozo negro como aquel café sumió su alma en el desasosiego más absoluto…

16 comentarios en “Capítulo 20: Negro como el Café.

  1. Ay mi madreee…los inventos de Josefa. Mi madre, esto se pone bueno bueno…

    Alberto, estás seguro de que no quieres escribir…no sé…¿cada martes y jueves? (Por no decirte día si, día no 😂😂😂) eh? Jajaja

    Seguimos! Hasta él próximo jueves 🌸

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  2. Yeaaaah, ojalá te animes a escribir martes y jueves, ya es un comienzo para luego empezar cada día 😂😂😂 jajaja

    esa Josefa tiene que haber pagado a alguien para hacer él trabajo sucio por Ella, pero no habrá pagado todo o cumplido con algo y ala… El tipo la zampó para darle un sustito jajaja tengo imaginación eh ? Jajajaj

    Me tienes enganchada a esta historia. Vamooooos.

    Espero leerte pronto.
    Un abrazo

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  3. A veces las personas esconden y hacen cosas que jamás pensaríamos que pudieran hacer. Me alegra mucho la noticia de los martes y los jueves. Y he de confesar que me está cayendo muy mal Josefa.

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  4. Hola! Wow me encantó este capítulo, creo que debería leer el resto para poder enterarme un poco mas de la historia, pero viendo lo visto parece que Josefa tiene mucho peligro… Menuda suegra..
    Pues lo dicho que voy a leer el resto que me dejaste con la intriga.
    Besos

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  5. Llevaba 3 capítulos atrasados y me acabo de poner al día. Es preocupante que Josefa siga sin ser devuelta. ¿Quién podría haberla secuestrado? ¿Será un montaje de ella? Lo de la lata con las fotos, la nota, la huella… Se ve que es una mujer retorcida. Averigua que planes tiene.
    Seguiré leyéndote.
    ¡Saludos!

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  6. ¡Ay, dios mío! Es el primer capítulo que leo y me has dejado con tanta intriga que voy a empezar desde el principio para conocer bien la historia. Pero vamos, sin saber nada más (y lo siento si te ofende, Antonio) Josefa me cae fatal. ¿Qué habrá hecho esa mujer? ¡Voy a empezar a ponerme al día desde hoy mismo! 🙂 Y que te animes a escribir los martes y jueves es una gran idea. ¡Adelante con ella! 🙂

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