Capítulo 15: Comida en Familia.

Antonio se dirige a comer con su hermana y su familia. Un rato con los gemelos que le ayuda a desconectar y compartir noticias que hasta ahora guardaba para él.

Antonio llegó a casa de su hermana Marta y ya antes de tocar al timbre oyó las carcajadas de los gemelos, que debían estar correteando a gritos por el pasillo. Sonrió ilusionado y añorando un futuro así de idílico en el que Ana y él serían felices junto al bebé que estaba en camino, a pesar de la incertidumbre actual que tanto le angustiaba.Cogió aire unos segundos y se prometió a sí mismo no derrumbarse delante de su hermana para no hacerla sufrir más de la cuenta.

Tocó el timbre y enseguida le abrió la puerta su cuñado Deyan sonriéndole de oreja a oreja y con los gemelos amarrados cada uno a una pierna. Los niños se abalanzaron a los brazos de Antonio en cuanto lo vieron y se los comió a besos. Que gusto daba visitarlos y ser recibido con tanto amor aunque apenas tuvieran dos años y se tambalearan al caminar.

Deyan también le recibió agarrándole por el hombro con fuerza y preguntándole como se encontraba mientras entraba para adentro de la casa. Deyan era búlgaro y daba miedo verlo cuando no le conocías. Su aspecto físico imponía hasta al más duro, pero era sólo una fachada que poco tenía que ver con su interior. Tras aquel cuerpo, que más parecía un armario empotrado que el de un hombre, se escondía una persona sensible, sencilla y amable hasta niveles insospechados.

Antonio todavía recordaba el día que su hermana le contó que se había enamorado de un hombre “del este” como ella decía y le tomó el pelo preguntándole si era de Valencia. Ella pensando que todos criticarían en casa que se echase un novio extranjero y resultó que Deyan los enamoró a todos con su forma de ser.

Marta le esperaba en la cocina poniendo la mesa y se abrazó a él en cuanto le vio entrar. Los gemelos se dispersaron con las bolsas de chuches que les había traído Antonio como regalo. Su hermana enseguida preguntó por Ana y si él necesitaba algo en lo que ella le pudiera ayudar.

Deyan trabajaba como fontanero para una empresa multigremios e iba a turno partido, así que pudo quedarse a comer con ellos. Antonio y él se llevaban a las mil maravillas y le dio mucha alegría poder compartir aquel rato también con él.

La comida transcurrió muy bien y Antonio no veía momento de contarles la noticia de que Ana estaba embarazada. Llegado el postre les soltó la noticia y aunque la primera reacción fue de alegría enseguida se quedaron preocupados por la situación en la que se encontraba Ana. Antonio les transmitió las esperanzas que le había dado la doctora Garmendia y se abrazaron emocionados concentrándose en el lado positivo de la noticia.

Antonio se sintió con confianza también de confesarles lo que había pasado el día del accidente de Ana con Josefa. Sus caras de incredulidad fueron un poema.

Marta se llevaba las manos a la cabeza porque no podía entender que una mujer tan dulce como Josefa le estuviese chantajeando a su hermano. Deyan dio un golpe en la mesa cabreado y dijo que aquello no lo podía consentir, pero Antonio les pidió calma. Desde que había pasado lo de Ana parecía que Josefa le estaba dejando tranquilo y quería ver por donde avanzaba el suceso después de todo.

13 thoughts on “Capítulo 15: Comida en Familia.

  1. Me he imaginado por completo la escena de la llegada de Antonio al piso de su hermana, y el cuñado con los niños colgando de las piernas, super entrañable!! Y lo de las chuches…esa historia me suena, adiós niños jaja
    La gente es muy dada a juzgar por la apariencia sin molestarse en conocer a la gente, menos mal que la familia aceptó al chico, saludos!

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  2. Al menos Antonio no está solo, me ha gustado conocer más a su familia porque la política desde luego no es santo de mi devoción. A ver qué le depara el futuro, espero que Ana mejore y el bebé pueda salir adelante. Muaks

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  3. ¡Hola! Tengo que ponerme al día con los capítulos porque me encanta la historia. Menuda tela que tiene Josefa…, esperemos que le deje tranquilo, pobre Antonio…, entiendo totalmente que tuvieran esa reacción porque yo también reaccionaría igual.

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